lunes, 23 de septiembre de 2013

Una mentira

Me levante instantáneamente al sentir el olor de las flores que rodeaban la casa de mi tía Verónica, bueno si es que a eso se le podría decir casa. Ella vivía en una mansión y siempre consideré que mi madre la odiaba por ser una persona inmensamente rica y claro esta, porque la adoraba más que a ella.
Desde que tenía uso de razón mi tía me trataba con una verdadera madre, teníamos una gran conexión y nos divertíamos haciendo hasta las cosas más simples de la vida. Era muy difícil verla desde que mi padre viajo, ya que mi madre hacía hasta lo imposible por mantenerme lejos de ella así que me aliviaba saber que la vería otra ves; esperando claro, que se recupere antes de irme al bendito internado.
 Llegue a la puerta de la mansión y ahí me estaba esperando con una sonrisa enorme Matilde, la ama de llaves de mi tía.

Bendito sea Dios que llegaste, tu tía y yo ya habíamos empezado a dudar que tu madre te mandaría para acá - me dijo muy feliz

Pero de que se trata todo Matilde, se que a veces mi madre no me pasa una llamada de ustedes pero pudieron ingeniárselas para saber que mi tía estaba enferma, habría venido de inmediato - le dije algo molesta por el hecho de no haberse tomado el trabajo de avisarme algo tan importante.

Ayy, hija mía, si supieras todo el rollo que fue traerte. La verdad es que tratamos de hacerte venir pero con ayuda de tu madre; de haberte enterado sola estamos seguras que habrías alquilado hasta un burro por llegar y no era la idea - Dijo riendo tanto que me hizo salirme de mis casillas
Matilde se trata de mi tía - le dije indignada - con la salud no se juega, más bien llévame donde mi tía por favor necesito saber como esta.

Matilde dejo de reírse al instante

Mayka, tu tía no esta enferma pero es mejor que ella te explique las cosas porque yo no se mucho de lo que esta tramando con tu padre, anda a su despacho que yo me encargaré de llevar tu equipaje a un cuarto.

Simplemente me quede lela mirándola y pensando como pudieron jugar así conmigo, reaccione cuando Matilde abrió la puerta y me estaba dejando sola en la entrada con el chofer tratando de decirme que entre. No entendía nada, pero ya me iba a escuchar mi tía, estaba muy molesta por jugarse así conmigo, no era justo.

Entre rápidamente a la mansión y me dirigí en dirección al despacho de mi tía que estaba al final de la casa, casi llegando a la entrada del jardín trasero. Ni si quiera trate de tocar la puerta, la abrí y la encontré ahí, mi tía Verónica estaba sentada, mirando varios libros, con un lapicero en la mano dándole vueltas y concentrada de tal manera que ni me vio, hice un llamado de tos seca para que se diera cuenta que alguien estaba en la habitación

Mayka, hija mía, que bueno que llegaste, pensé que vendrías mañana o al menos eso le entendió German a tu madre. ¿Cómo has estado? - me dijo con tanta naturalidad

¿Cómo es posible que hayas jugado con tu salud? - le dije tan molesta que estaba segura que estaba de color rojo de la rabia

Es una larga historia que tendré que contarte más adelante preciosa, eso no es lo importante ahora, lo que interesa es que estas acá finalmente y podremos conversar y planear las próximas decisiones sobre tu vida querida - Me dijo con tanta dulzura que se me paso rápidamente el enojo, habíamos tenido tanta buena conexión que podía transmitirme sus emociones si deseaba, además también podía sentir sus cambios de humor al igual que yo podía hacerlo sentir si es que quería.

En realidad Mayka, para que entiendas las cosas que tendrás que afrontar más adelante, tendrás que estar descansada y tranquila porque será una conversación muy larga, así que lo mejor es que te vayas a tu cuarto, alistes tus cosas, te bañes, almuerces y me des el encuentro acá en unas horas. ¿Esta bien?
Más que una sugerencia lo sentí como una orden así que, aún seria por el mal rato que pase, me limite a asentir con la cabeza y me dirigí a mi cuarto.

Mi tía siempre había sido muy misteriosa conmigo, pero esta ves tenía el presentimiento que muchas inquietudes que había tenido respecto a ella y a mis "habilidades" pronto se esclarecerían.